En la dinámica de una familia, eso suele ocurrir por dos razones principales:
Exclusión: Ocurre cuando a un miembro de la familia se le expulsa, se le olvida o se le esconde por vergüenza, tabú o conflicto. Por ejemplo: un familiar con adicciones, alguien que fue a la cárcel, un hijo fuera del matrimonio o un familiar con una enfermedad mental. La familia "hace como si no existiera".
Duelo no resuelto (lo que antes llamábamos "no dolado"): Ocurre cuando el dolor de una pérdida es tan grande que la familia simplemente bloquea la emoción para poder seguir adelante. Ocurre mucho con bebés fallecidos al nacer, abortos no hablados, muertes muy jóvenes o trágicas, o miembros que murieron en guerras/accidentes y de los que no se volvió a hablar para "no hacer sufrir" a los demás.
¿Por qué importa esto según las constelaciones?
Porque el enfoque sistémico sostiene que el sistema familiar tiene una especie de "memoria" que no tolera ni el olvido ni el vacío.
Si alguien fue excluido o su dolor fue tapado, una generación posterior (un hijo, un nieto) suele expresar ese vacío de forma inconsciente: sintiéndose excluido, buscando el fracaso, sufriendo depresiones sin causa clara o tomando el papel de ese antepasado para que "se le recuerde".
El trabajo de la terapia es, básicamente, darle un lugar a esa persona y a ese dolor no expresado para que los descendientes queden libres de llevar esa carga.

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