Mi hijo llenaba el espacio con su sola presencia. Los hijos que se van dejan una luz tan potente encendida que es imposible que se apague. Su sonrisa sigue brillando en mi recuerdo, cada vez que `pienso en el con tanto amor.
Mi hijo Adrián, por siempre
martes, 22 de septiembre de 2026
domingo, 20 de septiembre de 2026
Hijo Adrián, eres amado, recordado, honrado, mi mayor orgullo es decir: Soy TU MADRE.
Mi forma de nombrar a mi hijo, compartir sus fotos es también una manera de decir "él sigue aquí, él es mi vida y mi amor más grande". En un mundo que a veces corre demasiado deprisa, mostrar su carita y ese cariño mutuo es una forma de honrar su paso por mi vida y de gritar el orgullo tan grande que siento de ser su madre.
Todo el amor que le entregue y le entrego sigue intacto, latiendo en cada recuerdo y en cada imagen.
Recuerdos, de mi hijo Adrián.
Hay recuerdos que son un tesoro tan grande, ....
Que duelen y abrazan al mismo tiempo.
lunes, 24 de agosto de 2026
domingo, 16 de agosto de 2026
Consciencia, liberar culpa
Donde Friedrich Nietzsche profundiza de manera más extensa, sistemática y brillante sobre la culpa y la conciencia es en su obra La genealogía de la moral (publicada en 1887), específicamente en su Segundo Tratado, titulado: «Culpa», «mala conciencia» y similares.
En ese tratado, Nietzsche analiza cómo se originaron estos conceptos y desmantela la idea tradicional de que la conciencia moral es la "voz de Dios" en nuestro interior.
Claves de dónde y cómo lo desarrolla:
La conexión etimológica (El origen económico de la culpa): Nietzsche empieza señalando algo fascinante: en alemán, la palabra culpa (Schuld) y la palabra deudas (Schulden) son exactamente la misma. Históricamente, la culpa nació de la relación comercial más antigua entre acreedor y deudor. Si no podías pagar lo que debías, el acreedor cobraba "compensación" infligiéndote dolor y sufrimiento (castigo), lo que satisfacía su instinto de crueldad.
La génesis de la "mala conciencia" (Capítulos 16 al 21): Es el núcleo de su análisis psicológico. Explica que cuando el ser humano se vio obligado a vivir en sociedad (bajo el Estado y las leyes), sus instintos salvajes y agresivos no pudieron descargarse hacia afuera. Al verse "encerrado", el hombre volcó toda esa agresividad y violencia contra sí mismo. Así nació la mala conciencia: el placer de atormentarse, juzgarse y considerarse "pecador" o enfermo por el simple hecho de tener instintos naturales.
El papel de la religión: Nietzsche también expone cómo las religiones (y especialmente el cristianismo) elevaron la culpa a su máxima potencia. Al inventar la idea de un Dios que lo ve todo y una "deuda infinita" (el pecado original) que los humanos jamás podremos saldar por nuestra cuenta, nos sumieron en un ciclo perpetuo de culpa y auto-tortura de la que supuestamente solo nos puede "salvar" el mismo Dios que nos acusa.
Otras obras donde toca el tema:
Aunque el estudio definitivo está en La genealogía de la moral, la crítica a la conciencia moral, el remordimiento y la culpa aparece de forma transversal en otras de sus obras cumbre:
Más allá del bien y del mal
(1886): Donde critica cómo la moralidad de los esclavos utiliza la culpa para invalidar la fuerza y la independencia del individuo. El Anticristo
(1888): Donde arremete contra el cristianismo por convertir la mala conciencia en el estado natural del ser humano para debilitarlo y someterlo.















