lunes, 3 de junio de 2019

Hijo amado Adrián, Hoy hace 2 años y medio de tu transición




Nadie más conocerá la fuerza y el amor de mi amor por ti, después de todo, eres el único que sabe cómo suena mi corazón desde dentro.
Tengo tu nombre tatuado en mi corazón y Alma, tu voz grabada en mi mente, tu olor en mi memoria y tu sonrisa en mi recuerdo.


No tengo la mirada perdida, la tengo atenta a tu recuerdo.
Qué gran maestro fuiste, sólo con tu existencia me  enseñaste a amar sin límites.


Tú has sido el sentido de mi vida, por eso te voy a tener presente todos los días del resto de mi vida.
Adiós no es para siempre, adiós no es final, solamente significa que te echaré de menos hasta que nos volvamos a encontrar



No hay comentarios:

Publicar un comentario